La bioseguridad está adquiriendo cada vez más importancia debido a los brotes de múltiples enfermedades avícolas en todo el mundo. Los roedores han representado una amenaza para la salud pública y han estado relacionados con epidemias durante siglos. El control de roedores es fundamental para los programas de bioseguridad debido a la estrecha conexión entre los roedores, los seres humanos y las instalaciones de animales domésticos.
ROEDORES EN EL CONTROL DE LA INFLUENZA AVIAR
Investigaciones recientes publicadas en las Journals Pathogens por investigadores de la Universidad de Tottori en Japón , indicaron que los ratones, las ratas pardas y las ratas negras son hospedadores permisivos para múltiples subtipos del virus de la Influenza A prevalentes en aves o humanos
Estos resultados indican que las ratas deben ser consideradas dentro de la ecología del virus de la Influenza A.
La naturaleza asintomática pero patógena de la infección, combinada con la sinantropía global de los roedores resalta su posible papel como reservorios crípticos en el mantenimiento y la transmisión del virus.
Aunque su función como “hospedadores de mezcla” sigue siendo especulativa, no se puede descartar el riesgo de amplificación ambiental del virus y su transmisión a animales domésticos o a los seres humanos.
La detección de virus infecciosos en hisopos orales indicó que los roedores silvestres expuestos a los HPAIV podrían contaminar el alimento, el agua y el ambiente en las granjas avícolas, y desempeñar un papel en la introducción y diseminación de los HPAIV en las explotaciones.
Estos estudios destacan la necesidad de ampliar la vigilancia y el control de los roedores dentro de la ecología de la influenza, con el fin de mitigar los riesgos zoonóticos.

